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Lanzate a Vivir por Elizabeth Pabón

¿Te cuesta trabajo meditar?

yoga mayaguez

Siempre se me acercan personas a preguntarme si doy clases de meditación, que les recomiende algunas lecturas, o libros para aprender a meditar ya que les cuesta trabajo poner la mente en blanco.

Y la verdad es que no hay una fórmula ganadora para todo el mundo en aprender a meditar.

Consejitos para meditar

Si te fuera a dar un consejo de cómo hacerlo te diría “detente y respira”.  En este simple acto que lo puedes hacer en cualquier momento de tu día, conectas con tu respiración, con tu momento presente y te conviertes en el observador de todo.

No necesariamente “tienes” que sentarte en postura de yogui. Claro está, que con tu práctica consistente encontrarás que sentándote puedes llegar a encontrar un mayor beneficio.

Aprender a meditar no se aprende, simplemente se practica.

Estar en silencio contigo, conectado con el momento presente, el aquí y el ahora y estando consciente de tu respiración te llevará a cada vez encontrarte a ti mismo.

Por eso amo el yoga, porque el propósito principal del yoga es preparar el cuerpo físico, que se sienta cómodo cuando nos sentamos en el piso con piernas cruzadas. Que no nos sabotee cuando se nos duermen las piernas, los glúteos, que no nos moleste la espalda. Porque al principio el cuerpo nos sabotea la mente y no podemos sostener el quedarnos sentados por mucho tiempo.

Cuando logremos sentarnos quietos sin que nos sabotee el cuerpo, entonces podremos dedicarnos un ratito en mirarnos, en sentirnos a través de la respiración. La mente siempre te va a hablar, de eso no hay duda, más eventualmente se irá aquietando hasta lograr ese estado que tanto deseas.

Por eso te digo que meditar lo aprendes practicando, practicando y practicando, una y otra vez. Cuando le cojas el gustito y veas los beneficios, de seguro que tu práctica irá aumentando en tiempo.

Dale, voy a ti, comienza hoy mismo a detenerte y a respirar.